VISITAS

Hotel El Tarter
**Todas las fotografías/vídeos incluidos en eLg@topardO tienen copyright siendo el titular de los mismos su autor/es, los cuales serán nombrados al pie de los mismos. Estos elementos no podrán ser reproducidos, distribuidos ni modificados de ninguna manera sin un permiso escrito del titular del copyright. En caso contrario, bastará con una notificación a la dirección de correo josekarou@yahoo.es y estos serán inmediatamente retirados.

jueves, 11 de diciembre de 2008

MIERDA....

Fotografía: anxova.blogspot.com

Hace tiempo ya, bastaante tiempo, muuuuucho tiempo diría yo, que la mierda nos cubre totalmente, por completo. Casi nadie se queja, y, entre los que sí lo hacen, hay dos vertientes y mierda, ¡huy!, perdón, quería decir "y media". ¿En qué mierda estaría yo pensando?
-Una, los que dicen en bajito:
¡Huy!, parece que huele mal , ¿no?.....pero a la primera de cambio, acaban mirando a otro lado (a lo mejor así huele menos).
-Otra, los que gritando, deciden que, ya que huele a mierda, vamos a aprovechar para cagarnos en todo, total, con la peste que hay, no se va a notar.
-Y la mierda restante (ahora he dicho justamente lo que quería decir), somos el resto.
Efectivamente, he dicho el resto, y me incluyo, me explico:
A) Los primeros, simbolizan la desidia, el hastío, la pereza de vivir, consecuencia de un conformismo mal aprendido a raíz de nuestra mal llamada “Sociedad del Bienestar”. Sufren de una anestesia vital supina, que, según los últimos estudios, está empezando a formar parte ya de sus genes. Una forma más de involución. Si Darwin levantase la cabeza, no se atrevería a repetir su famosa teoría de la “Evolución” (por lo menos en lo que a la raza humana concierne), si no más bien acabaría rectificándola (eso sí, después de haber vomitado) y dando la razón a los que piensan (y con bastante acierto) que el mono es (bastante) más inteligente que el hombre.
B) Los segundos, estos son una pandilla de imbéciles, maleducados, descerebrados, radicales y extremistas que creen que se puede ir por la vida exigiendo las cosas a golpes, con amenazas insultos y destrucción, revindicando sinrazones de la forma más absurda posible y creyéndose, aún por encima, amos absolutos de la verdad. Lo dicho, una auténtica pandilla de gilipollas.
C) El resto, ¿qué voy a decir del resto?, somos una pandilla de acojonados mentales, unos sufridores profesionales, defensores de causas perdidas, que nos estamos acostumbrando a quejarnos pero sin actuar, aunque creemos que lo hacemos, pero no es cierto. Sufrimos, lloramos, nos sentimos mal hasta el extremo de perder el apetito, nos deprimimos, intentamos concienciar al prójimo más cercano, pero no hacemos nada.
¿Es que eso no es acaso hacer algo? Pues no, ¡NO SEÑOR! Eso es lo mismo que el pataleo de un niño pequeño, aunque con una diferencia, y abrumadoramente enorme, por cierto. El niño suele conseguir lo que pretende con sus lloros.
¡Que bonito!, unos que no cuentan para nada, otros que forman parte del problema y el resto que no formamos parte de la solución. Ideal de la muerte, vamos.
Señores/as, a ver si de una vez nos decidimos y dejamos de excusarnos en frases del tipo:
“ES QUE UNA PERSONA NO PUEDE CAMBIAR EL MUNDO”.
¡Por supuesto que no!, pero sí puede cambiar su entorno, o, al menos, hacer que los que nos rodean más inmediatamente sientan al menos un poco de vergüenza propia, y eso sólo se consigue actuando, haciendo algo, no sólo con palique absurdo y barato. A ver si empezamos a movernos. Con el inmigrante que nos cruzamos en la calle, con el anciano que vemos durmiendo en un portal, con el perro, gato.....abandonados en la calle, con nuestros amigos, vecinos, con la cajera del súper (que seguro que está más hasta los huevos que nosotros de la puta cola), incluso dando los "buenos días" o las "gracias", palabras mágicas donde las haya. Cosas así de simples pueden cambiar mucho.
Nadie pide una revolución, los niños comienzan gateando. O eso, o al final acabaremos siendo masa informe y maloliente de MIERDA, a las cosas hay que llamarlas por su nombre y, según la R.A.E.: 
mierda.
(Del lat. merda).
  • 1. f. Excremento humano.
  • 2. f. Excremento de algunos animales.
  • 3. f. coloq. Grasa, suciedad o porquería que se pega a la ropa o a otra cosa.
  • 4. f. coloq. Cosa sin valor o mal hecha.
  • 5. com. coloq. Persona sin cualidades ni méritos.
¿O es que acaso ya lo somos?
Vamos a hacer algo y a dejarnos ya de mierdas.